lunes, 15 de noviembre de 2010

¿Como las podemos prevenir?

Es difícil pensar en “no tener” una enfermedad de este tipo, pero si podemos trabajar con nuestra persona toda (cuerpo y mente) para evitar que las influencias de los medios de comunicación lleguen hasta nosotros en forma perjudicial.
En otras palabras, querernos como somos, querer nuestro cuerpo y no buscar ser de otra manera, sino aceptarnos como somos y sentirnos bien así, aunque sea muchas veces difícil, pero seguramente imposible NO.


 Desde el rol de los padres, concretamente, se debe contener a la persona enferma, comprenderla, dispensarle afecto y contención intensiva, sabiendo que eso es lo que más necesita, lo que más necesita cualquier persona para sentirse con ganas de vivir.

Compartir sus cosas, escucharla, acompañarla, e intentar, junto con la ayuda profesional, que es fundamental en estos casos (tratamiento interdisciplinario médico, nutricional, psicológico a nivel individual y familiar), restablecer los lazos de la persona enferma con la vida, con sus vínculos, mostrándole que hay otras cosas, otros intereses en la vida, más allá de la figura y la comida, y que estos últimos son sólo una mínima parte de un gran y maravilloso todo que es el ser humano, al que hay que valorar, amar y defender.

La televisión, el cine, las revistas, la publicidad, tienden a identificar éxito, belleza y aceptación social con cuerpos delgados e inducen a muchos adolescentes con problemas de inseguridad o confianza a obsesionarse por conseguir ese cuerpo escuálido que se nos vende como modelo de perfección.

En los países desarrollados, el 80% de las mujeres ha estado alguna vez a dieta; y es que en la sociedad moderna continuamente nos están bombardeando con la idea de que la delgadez es moda; que con un cuerpo esbelto obtendremos éxito.

No hay que olvidar que mantenerse en forma combinando deporte con una dieta sana y equilibrada es incluso beneficioso, pero lo que debemos impedir es que la delgadez se convierta en una obsesión que nos lleve a enfermar, o a la anorexia o a la bulimia.

Las claves para prevenir estas enfermedades son:

* Que la publicidad y el estereotipo que se nos propone no menoscabe la seguridad en nosotros mismos.
* Consultar con un especialista antes de iniciar una dieta; sobre todo si se está en fase de crecimiento.
* Acudir al médico en cuanto se empiece a detectar una pérdida desproporcionada de peso.
* Solicitar ayuda psicológica para el enfermo y la familia.
* Comiendo sano y haciendo ejercicio de forma adecuada, permitirás a tu cuerpo mantenerse en el peso que necesita.
* Aprender a gustarte tal y como eres te ayudará a aceptar tu "peso natural".
* Si lográramos llegar a aceptarnos como somos los unos a los otros todo el mundo sería más feliz, salvo la industria dietética que perdería todo un negocio de miles de millones de pesetas.

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